Diego Varela de León
A través de la historia el ser humano ha intentado dar solución a los problemas que se le han presentado y que dificultaban o impedían el normal desarrollo y progreso de las actividades de los individuos o de la sociedad en su conjunto. Sin duda la globalización estructurada en bloques económicos de carácter capitalista que dicta el orden mundial, delinean asimetrías sociales en las que inciden muchos factores predisponentes y desencadenantes y que de una u otra forma afectan a las naciones, como la pobreza, el desempleo, la desigualdad, el racismo, el deterioro ecológico, una mal orientada educación, el terrorismo, el narcotráfico, la trata de personas, el cambio climático, la crisis generacional, la crisis de la democracia intrincada entre izquierda y derecha, los modelos patriarcales aún arraigados en el tejido social, las pandemias, la salud mental y emocional, las migraciones, la crisis de civismo con un tejido social quebrado, la desigualdad urbana, y una crisis de inseguridad, una violencia digital galopante y en muchas ocasiones la legitimación de esta, violencia familiar, conflictos generacionales, el consumo de drogas orgánicas y sintéticas, un ambiente mundial donde permea la incertidumbre y estabilidad global derivada de los conflictos armados y sociales que están en curso en varios puntos globales, el deterioro significativo de los valores y virtudes que nos distinguen como la especie más “inteligente” sobre la faz de la tierra contrarios a los anhelos que como humanidad hemos deseado por generaciones.
De acuerdo a lo anterior y aunado a lo que asienta la autora Lozano Garza, Narcedalia en su artículo “De Teorías, Metodologías y prácticas para la Paz”. Que: “Los retos que se presentan en el mundo en materia de paz, prevención y resolución de conflictos por medios no violentos, adquiere una complejidad cada vez más sorprendente por la multiplicidad de factores involucrados en dichos temas. Desde la definición de sus conceptos, desde un paradigma y una epistemología de la paz hasta la metodología para implementar en forma constructiva y eficaz los procesos de paz con el objeto de fomentar una cultura de paz. Es por tanto que cada vez más, la teoría, que en cierto modo es la abstracción de la realidad, deberá estar constantemente sujeta a evaluarse, probarse y modificarse a la luz de la realidad de las prácticas”.
Igualmente la autora nos ilustra asentando que: “bajo un enfoque constructivo, la paz es tanto un medio de transformación personal y colectiva como una aspiración “para limpiar” al planeta de la destrucción a cargo de la raza humana, cita que es un proceso de largo plazo, dinámico y participativo, basado en los valores universales y su práctica diaria en todos los niveles tales como el núcleo principal de toda sociedad como la familia, la escuela, la comunidad, así como la nación, pues señala que la paz es un estado psicológico, social, político, ético, y espiritual con su expresión en las áreas de la vida humana intrapersonal, interpersonal, intergrupal, internacional y global y la principal expresión de una visión mundial basada en la unidad. Y asienta que Galtung ha aseverado que no se puede hablar de paz sin tomar en cuenta el desarrollo y el progreso, por tanto, ésta se crea y se construye con la edificación incesante de la justicia social”.
Sin duda la ilustración de la autora nos orienta en la importancia que tiene la educación para la paz de H.B. Danesh y la teoría compleja constructiva de la paz de Johan Galtung, vigentes en nuestros días y producto del paradigma actual a través del constructivismo, mediante los cuales es muy posible que desde nuestras familias, escuelas, espacios de trabajo, puntos recreativos, espacios deportivos y culturales, en nuestras calles, colonias, barrios, comunidades, municipios, el mismo estado y por supuesto nuestra nación, se cristalice una transformación real de espacios orientados a una educación y una cultura de paz que sienten sus cimientos bajo políticas publicas adecuadas con la participación puntual de las instituciones y de la propia sociedad en simbiosis con un mismo fin que es la construcción de paz y entornos de armonía social.

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