Denuncia Pública de Inconformidad «No te acabes UAZ» — Parte II

Irregularidades administrativas en el Programa Transversal de Cultura Física y Deporte, UAZ

A la comunidad universitaria, a la opinión pública y a las autoridades competentes:

Damos continuidad a la denuncia presentada sobre el Programa Transversal de Cultura Física y Deporte de la UAZ para exponer un segundo frente del mismo problema: el manejo del fútbol universitario y la infraestructura deportiva construida a su alrededor, impulsados durante años por una misma figura de influencia —identificada dentro de la comunidad universitaria como «Aliado» del proyecto— con la complicidad de al menos cuatro rectorados sucesivos.

El origen: infraestructura deportiva sin licitación

Entre 2012 y 2015 se construyeron, bajo un esquema de recurso federal etiquetado, terreno aportado por los municipios y operación a cargo del entonces Instituto del Deporte, numerosas canchas, gimnasios y tatamis que hoy siguen utilizando las escuelas de karate, atletismo y marcha de Guadalupe y Zacatecas. Se denuncia que buena parte de esas obras se adjudicó de manera directa a proveedores locales, sin concurso público, lo que explica las quejas recurrentes sobre su baja calidad, pasto sintético que no dura más de un año, drenajes deficientes y obra inconclusa.

De «apoyo al deporte» a estructura de desvío de recursos

Bajo la narrativa de fomentar el deporte universitario, se favoreció la conversión de un equipo estudiantil de fútbol en un club profesional —los Tuzos— inscrito en la Liga Premier. Esa transformación exigió una nómina de jugadores que no eran alumnos, cuerpo técnico profesional, viáticos para giras nacionales y una franquicia valuada en alrededor de 10 millones de pesos. Ninguno de esos costos los cubría la Liga, los absorbía la propia Universidad, a través de una estructura administrativa de deportes inflada con personal sin perfil deportivo pero con perfil político.

Los hechos

  • Contratación de jugadores y personal deportivo sin perfil, incorporados a la nómina universitaria bajo la sola justificación de «apoyo al deporte».
  • Jugadores de Tuzos dados de alta como «auxiliares administrativos» o «becarios» para poder pagarles con recursos de la nómina universitaria sin figurar como profesionales; esta práctica está documentada en revisiones previas de la Auditoría Superior del Estado (ASE).
  • Adjudicación directa —no licitación abierta— en buena parte de las obras de infraestructura deportiva construidas entre 2012 y 2015, con fallas recurrentes de calidad.
  • Un mismo proveedor de uniformes e insumos deportivos ganando, año tras año, los contratos para todos los equipos, con indicios de sobreprecio.
  • Remodelaciones repetidas del estadio Francisco Villa y sus canchas anexas, financiadas con recurso federal etiquetado entre 2013 y 2016, que en cada ocasión volvían a presentar pasto que no drenaba, alumbrado deficiente y vestidores sin terminar.
  • Suspensión de canchas de entrenamiento —particularmente en la Unidad Norte— por parte de la Liga Premier debido a su mal estado, mientras el gasto de mantenimiento seguía corriendo por cuenta de la UAZ y no del club.
  • Salida de los Tuzos de la Liga Premier, anunciada el 1 de agosto, como consecuencia directa de la crisis financiera de la Universidad, dejando sin resolver el costo de la estructura administrativa creada para sostener al equipo.

Un mismo patrón institucional

Al igual que en la primera parte de esta denuncia, lo aquí expuesto no es un caso aislado, sino la repetición de un mismo modelo, obra pública deportiva, un equipo de alto perfil y autonomía universitaria operando sin auditoría externa suficiente. El resultado es previsible —inflación de nómina, contrataciones sin perfil y opacidad en la contratación de proveedores— y coincide con el diagnóstico que la propia Rectoría y análisis periodísticos han hecho de la crisis financiera general de la UAZ.

Dentro de la propia comunidad universitaria se ha planteado, como alternativa, que el equipo de fútbol regrese a integrarse exclusivamente por estudiantes de la UAZ, con captación de talento interno y sin contrataciones externas, o bien que compita únicamente en el ámbito de la ANUIES, en lugar de sostener una franquicia profesional que la Universidad no está en condiciones de financiar.

Exigimos, adicionalmente a lo ya planteado en la Parte I

  1. Auditoría específica al manejo financiero del equipo de fútbol Tuzos y de la infraestructura deportiva construida entre 2012 y 2016, incluyendo el origen y aplicación del recurso federal etiquetado.
  2. Revisión de la nómina de personal registrado como «auxiliar administrativo» o «becario» para determinar cuántos de esos puestos correspondieron en realidad a jugadores y personal técnico del equipo profesional.
  3. Publicación de los contratos de adjudicación directa de obra deportiva (2012-2016) y de los contratos de proveeduría de uniformes e insumos deportivos, para transparentar montos y proveedores beneficiados.
  4. Rendición de cuentas sobre el destino de la franquicia y los activos del club tras su salida de la Liga Premier.
  5. Que se defina, con participación de la comunidad universitaria, el futuro modelo del fútbol universitario, priorizando su regreso a un esquema cien por ciento estudiantil.

A dónde se dirige

Rectoría y Consejo Universitario · Contraloría Interna de la UAZ (Art. 62 Ley Orgánica, Art. 95 Estatuto General) · Auditoría Superior del Estado de Zacatecas, que recibe denuncias ciudadanas de forma confidencial y gratuita · medios de comunicación y comunidad universitaria.


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