MANUEL IBARRA SANTOS
Corría el año de 1979 y un zacatecano de gran trayectoria, con sólida formación académica, distinguido por su erudición en materia jurídica, egresado de la UNAM, amigo de políticos poderosos, Senador de la República, tenía ya en la bolsa la candidatura y por lo tanto la gubernatura de Zacatecas.
Este extraordinario personaje es el doctor Jorge Gabriel García Rojas, destacado jurista zacatecano, académico y político notable, amigo y contemporáneo del entonces presidente de la Nación, José López Portillo.
Por esa y muchas otras razones, tenía en 1979 bajo su control, todos los hilos del poder, para convertirse invariablemente en candidato y posterior gobernador de Zacatecas. Nadie se atrevía competirle en su sano juicio. Sin embargo, cometió un acto de gran imprudencia, que fue el motivo que truncó su vida política.
Gabriel García Rojas contaba con el aprecio, el reconocimiento y admiración de su amigo el presidente de México, José López Portillo, de quien solo recibía buenas atenciones y deferencias.
Don Gabriel García Rojas, en una mala iniciativa, para asegurar su postulación como candidato a la gubernatura de Zacatecas, acudió a pedir el respaldo del ex/presidente Luis Echeverria Álvarez, hecho que descarrilló las pretensiones políticas del zacatecano.
A ese acontecimiento se le denominó y se le conoce en la historia política de México, como “El Beso del Diablo”, porque fue el motivo para que José López Portillo, vetara a Gabriel García Rojas.
El presidente José López Portillo solicitó información sobre un zacatecano honesto, preparado y leal, y fue así como apareció en el ánimo del jefe de la Nación, la figura de Don Guadalupe Cervantes Corona, quien se convertiría a la postre en el gobernador de Zacatecas, para el período 1980/1986.
Por cierto, Guadalupe Cervantes Corona (“El gobernante sabio y prudente”) encabezó una de las administraciones más importantes y más trascendentes que propició la modernización y renacimiento del Estado de Zacatecas, en la década de los ochentas.
Hoy en día, no se pueden olvidar las enseñanzas del capítulo del “Beso del Diablo”, porque muchos aspirantes a la gubernatura de Zacatecas, están acudiendo a tocar la puerta equivocada, cuando la única que tiene el control del poder de la República, es inequívocamente la doctora Claudia Sheinbaum Pardo.
La doctora Claudia Sheinbaum ya lanzó el mensaje sobre la potestad política y constitucional que tiene para influir en la definición de los perfiles de quienes serán los candidatos a las 17 gubernaturas del país, que estarán en juego en el 2027. Y eso es por razones de gobernabilidad de la Nación, para impedir su balcanización.
Ojalá en Zacatecas lo entiendan los miserables que desean mantener a nuestro Estado como territorio que se puede heredar como en las prácticas de una monarquía.
Porque en Zacatecas, a los aspirantes que desean precipitar las cosas, los puede no besar el diablo, sino el verdadero chamuco y satán.
Aquellos denominados “políticos vulgares”, que al extremo están desafiado a la presidenta Claudia, no le están midiendo “el agua a los camotes”.
Por razones de gobernabilidad del país quien, a través de la historia política de la Nación, se ha convertido en el fiel de la balanza y en el factótum para influir en la decisión de postular candidatos a las gubernaturas, es nada más y nada menos, que el presidente y/o presidenta el turno de México.
Y hoy corresponde esa facultad a la doctora Claudia Sheinbaum Pardo. Será complicado y difícil que esa potestad la delegue en los caudillos y caciques regionales y estatales. Pero ya lo veremos.
En 1998, la gubernatura fue producto de una negociación de alto nivel entre Andrés Manuel López Obrador y el presidente Ernesto Zedillo Ponce de León.
En el año 2021, la determinación sobre quien sería el candidato y futuro gobernante de Zacatecas, pasó inexorablemente por la voluntad y el aval de Andrés Manuel López Obrador.
De 1944 a la fecha, han transcurrido 14 sucesiones gubernamental. La del 2027, será la número 15.
En las sucesiones del poder gubernamental en la historia contemporánea de Zacatecas, ha existido un denominador común: la influencia, determinación y aval del presidente de la Republica en turno.
Se equivocan quienes hoy están desafiando, un día sí y otro también, al poder presidencial. No están midiendo las consecuencias.
Pero las consecuencias pueden ser no sólo para aquellos que la están desafiando irreflexivamente.
Lo lamentable sería que, por esas razones y motivos (por las obsesiones y caprichos de una casta gobernante en la entidad) Zacatecas quede una vez más al margen del desarrollo del país. Y eso sería lamentable para todo el pueblo zacatecano.
Esperemos que la sucesión Zacatecas 2027 se resuelva de la mejor manera, para que con esto se ayude a reconstruir los horizontes de justicia, bienestar y desarrollo para nuestra entidad. Que se supere la etapa de oscuridad que se vive en la actualidad.
Ha dicho la presidenta Claudia que la potestad de influir en la determinación de los perfiles a las 17 gubernaturas de la República, que estarán en juego el próximo año, corresponde solo a ella y a nadie más.

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