Por: Jason
Recientemente la Suprema Corte de Justicia de la Nación se expresó sobre la educación superior pública del país, en sesión pública y posteriormente en un video difundido en redes sociales de la Ministra Lenia Batres, en una parte de la sesión y del video se tocan los puntos estructurales, económicos y políticos más importantes de la educación superior en México. Para ello habría que considerar ciertos elementos para tener un mejor panorama, el decir que la educación superior tiene que tener el carácter de gratuidad implica primero, salvar a la instituciones de educación superior pública de los enormes problemas económicos con que cuentan y eso significaría triplicar su presupuesto, aun así no podrían dar cobertura a lo que constitucionalmente se tiene descrito ya que su capacidad instalada no se los permite, y si eso fuera solventado por medio de presupuesto también implicaría un inversión millonaria, por otra parte existen las problemáticas internas de malos manejos de manera discrecional y por feudos de grupos de poder al interior de las instituciones, la ministra Batres en el video dice que de los 58 mil millones de presupuesto a la UNAM el 60% esta destinado a la docencia, lo cual es erróneo porque en realidad ese porcentaje se lo lleva la casta dorada que según ellos se dedican a la investigación sin impacto en la mejora social y productiva del país, mientras que la base docente es contratada por hora clase y con gran carga de docencia para cubrir lo que los investigadores no hacen, para ellos el poder ascender resulta muy complicado porque las evaluaciones están amañadas, todo esto ha sido público en las mesas de negociación de los sindicatos con la rectoría.
Por otra parte está el hecho de que los CCH, por investigaciones externas han demostrado la poca calidad de sus egresados pero que al tener pase directo logran ingresar a las licenciaturas de la UNAM y anclarse como fósiles durante largos periodos para poder terminar una carrera, desde este tipo de ingreso y su permanencia hace que el resto de la población en edad de cursar un licenciatura se vea con problemas para ser aceptado, esto evidentemente no lo hace público la UNAM por no demeritar su supuesto prestigio el cual ha venido cayendo en los indicadores internacionales, lamentablemente esta situación se replica en todas las instituciones de educación superior públicas del país, incluyendo la Universidad Autónoma de Zacatecas.
Pero volviendo la sesión de la suprema corte para su consideración, partimos de un enfoque que se divide en los tres pilares que sostienen la crisis actual de la educación superior pública en México.
Financiamiento vs. Cobertura, Feudalismo Académico y Calidad vs. Acceso.
La Falacia de la Gratuidad sin Inversión Estructural
El la sesión y posteriormente video de la Ministra Batres pone sobre la mesa el derecho constitucional a la gratuidad, pero como ya se mencionó es técnicamente imprecisa ya que la gratuidad es un enunciado constitucional que choca con una realidad económica de asfixia.
- El Trilema Presupuestal: Para que la gratuidad y la obligatoriedad (Art. 3º) sean reales, no basta con eliminar cuotas. Se requiere una inversión masiva en infraestructura (capacidad instalada), incluso triplicar el presupuesto actual de la UNAM o de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) no garantiza cobertura total si no hay nuevos planteles, laboratorios y plazas docentes.
- Sostenibilidad: El Estado mexicano ha transferido la responsabilidad de la educación superior a las instituciones, pero sin el flujo de capital necesario para expandirse. Esto crea un sistema de «simulación de derecho», donde el acceso es gratuito para quien logra entrar, pero el ingreso es un cuello de botella infranqueable para la mayoría.
La «Casta Dorada» y la Precarización Docente
La crítica que se hace de manera reiterada sobre el uso del presupuesto (los 58 mil millones de pesos en la UNAM) toca el punto más sensible de la autonomía universitaria, la discrecionalidad.
- Desequilibrio Investigador-Docente: Existe una brecha abismal entre los investigadores de élite (la «casta dorada») y los profesores de asignatura. Mientras los primeros gozan de estímulos (SNI, bonos internos) y cargas académicas mínimas, la operatividad real de las licenciaturas recae en docentes contratados por hora-clase, con salarios precarios y nula estabilidad.
- Investigación sin Impacto: Es fundamental cuestionar la métrica de éxito. Si la investigación no se traduce en patentes sociales, mejora productiva o solución de problemas nacionales, se convierte en un ejercicio de «autoconsumo académico» financiado por el erario.
- Feudos de Poder: La estructura de gobierno en instituciones como la UNAM o la UAZ tiende a la endogamia. Los grupos de poder (rectorías y sindicatos en complicidad) controlan las evaluaciones y los ascensos, cerrando el paso a la meritocracia real y perpetuando una burocracia dorada que absorbe el presupuesto que debería ir a las aulas.
El Pase Automático y la Crisis de Calidad
En lo que refiere a los CCH y el pase reglamentado es un tema tabú pero necesario para entender el estancamiento educativo.
- El Efecto «Fósil» y el Tapón Generacional: El pase directo sin criterios de excelencia rigurosos genera un fenómeno de permanencia prolongada. Esto reduce los espacios para jóvenes aspirantes de excelencia que provienen de sistemas externos (preparatorias estatales o privadas), quienes son rechazados no por falta de capacidad, sino por falta de cupo debido al «blindaje» de los egresados de la propia institución.
- Calidad Educativa: Las investigaciones externas muestran una baja competencia en los egresados de bachillerato que ingresan directamente a licenciatura, entonces se produce un efecto dominó, la licenciatura baja su calidad para nivelar a los alumnos, y el prestigio internacional de la institución (rankings) decae.
- Opacidad Institucional: La UNAM, al igual que otras universidades autónomas, utiliza su prestigio histórico como escudo para evitar auditorías de desempeño pedagógico profundo. Se prioriza la imagen política sobre el rendimiento académico real.
Conclusión: El Espejismo de la Educación Pública
El video de la Ministra Batres simplifica un problema que es sistémico. No se puede hablar de educación superior gratuita y universal sin antes:
- Auditar los gastos internos para eliminar los privilegios de las cúpulas burocráticas y de investigación estéril.
- Dignificar al magisterio de base, que es quien realmente sostiene el sistema.
- Reformar los sistemas de ingreso (como el pase automático) para asegurar que el mérito y la necesidad social estén por encima de la pertenencia a un grupo escolar específico.
En el caso de la UAZ y otras universidades estatales, el problema se agrava por las deudas históricas y el uso de la universidad como botín político. La crisis no es sólo de dinero, es de modelo de gestión. Sin una reforma interna que rompa los feudos, cualquier aumento presupuestal será absorbido por la misma estructura que hoy mantiene a la educación pública en una parálisis de calidad.

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