La Gestión de Jenny González frente al Spauaz

Por:Jason

La gestión de la Dra. Jenny González Arenas al frente del Sindicato del Personal Académico de la Universidad Autónoma de Zacatecas (SPAUAZ) representa un punto de inflexión histórico y, a la vez, uno de los periodos más convulsos en la memoria reciente de la institución.

A continuación, se presenta un análisis profesional basado en el seguimiento de medios y la situación actual del sindicato:

Crítica Constructiva de su Gestión (2023-2026)

Fortalezas y Aciertos

  • Ruptura del Techo de Cristal: Su mayor hito simbólico fue convertirse en la primera mujer en dirigir el SPAUAZ. Esto envió un mensaje de renovación y apertura en una estructura tradicionalmente masculina.
  • Autonomía Frente a la Patronal: Llegó al cargo bajo la bandera de «Defensa Sindical y Democracia», prometiendo terminar con la percepción de que el sindicato era un «apéndice» de la rectoría. Ha mantenido una postura de confrontación y exigencia técnica que no se veía en administraciones anteriores.
  • Transparencia Informativa: Ha destacado por su capacidad de comunicación directa con las bases a través de transmisiones en vivo y conferencias, detallando las ofertas de la Rectoría y explicando conceptos complejos como las prestaciones no ligadas al salario.

Debilidades y Desaciertos

  • Polarización Interna: Su victoria por solo dos votos de diferencia marcó un inicio con legitimidad cuestionada por casi la mitad del padrón. Esta división se ha profundizado, generando un clima de «guerra civil» dentro del sindicato.
  • Gestión Administrativa Cuestionada: El mayor punto ciego de su administración fue la compra de un inmueble (ex-Súper ISSSTE) sin, presuntamente, el aval de la Asamblea General, lo que derivó en problemas legales graves.
  • Exclusión de Disidentes: Grupos opositores han denunciado la exclusión de cientos de docentes del padrón electoral y sindical, lo que ha sido interpretado como una medida para consolidar el control político a costa de la pluralidad.

Problemáticas y Conflictos Legales

La gestión de González Arenas ha estado marcada por la judicialización de la vida sindical:

  1. Vinculación a Proceso: En mayo de 2025, fue vinculada a proceso por el delito de administración fraudulenta. El caso se centra en el uso de fondos de la «Fundación para Mejorar la Vida de los Docentes» para adquirir una propiedad sin seguir los protocolos estatutarios.
  2. Conflicto de Intereses: Su decisión de pedir licencia para contender por la Rectoría de la UAZ mientras aún era Secretaria General fue vista por críticos como el uso del sindicato como plataforma política personal, similar a lo hecho por líderes pasados.
  3. Crisis de Salarios Bajos: Enfrentó el reclamo de docentes que perciben ingresos por debajo del salario mínimo, una problemática estructural que, aunque no es su culpa, desgastó su capacidad de negociación ante la falta de una retabulación histórica.

El Legado

El legado de Jenny González Arenas será recordado como «el despertar de la combatividad, pero con un costo institucional alto».

Por un lado, deja un sindicato que ya no se arrodilla ante el Rector en turno, fomentando una cultura de fiscalización de recursos y cargas de trabajo. Por el otro, deja una organización profundamente fragmentada y con precedentes legales de corrupción administrativa que tardarán años en sanar. Su figura quedará como el ejemplo de una líder técnica y académica brillante que tropezó con las complejidades de la política interna y la burocracia judicial.

Las proximas elecciones del SPAUAZ 

La predicción de que la próxima dirigencia del SPAUAZ será afín al Rector Ángel Román Gutiérrez no es solo una suposición, sino el resultado de un cambio en la correlación de fuerzas dentro de la Universidad Autónoma de Zacatecas tras las elecciones de mayo de 2025.

A continuación, se presenta un análisis de las tendencias, causas y posibles consecuencias de este escenario:

Predicción de la Tendencia de Votación

Si las tendencias actuales se mantienen para mayo de 2026, es altamente probable que gane una planilla de la corriente «Inclusión Universitaria» (ligada al Rector) o una coalición de grupos opositores a la actual dirigencia.

  • Margen esperado: Se prevé una victoria con un margen más amplio que el obtenido por Jenny González en 2023 (quien ganó solo por 2 votos). La participación podría ser masiva, impulsada por la maquinaria institucional.
  • Distribución del voto: El voto «institucional» dominará en unidades académicas grandes como Contaduría, Medicina y Preparatorias, donde la estructura de la Rectoría tiene mayor control.

Causas del Cambio de Tendencia

El desgaste de la actual dirigencia y el ascenso de Ángel Román han creado la «tormenta perfecta» para este giro:

  1. La derrota de Jenny González en la Rectoría: Al haber competido por la Rectoría en 2025 y perder frente a Ángel Román (obteniendo el 43% vs el 57% de Román), la fuerza política de su grupo quedó disminuida y su liderazgo sindical se percibió más como una plataforma política que como una defensa gremial pura.
  2. Judicialización y Desgaste: La vinculación a proceso de la actual Secretaria General por el caso del inmueble del SPAUAZ ha generado desconfianza en un sector de los docentes que priorizan la estabilidad legal y financiera del sindicato.
  3. Alineación de Intereses: Históricamente, en la UAZ existe una tendencia al «voto útil» hacia el grupo que ostenta la Rectoría para facilitar la gestión de trámites, bases y prestaciones, bajo la lógica de que «es mejor un sindicato que se entienda con el patrón».

Consecuencias de un Triunfo «Pro-Rectoría»

Un retorno a la afinidad entre Sindicato y Rectoría traería cambios significativos en la dinámica universitaria:

Consecuencias Positivas (Estabilidad)

  • Menor Conflictividad: Se reducirían los paros y emplazamientos a huelga agresivos, lo que daría una imagen de «estabilidad» hacia el Gobierno Federal y Estatal para la gestión de recursos.
  • Fluidez Administrativa: La resolución de casos individuales (basificaciones, promociones) podría ser más rápida al no existir el bloqueo político entre las comisiones mixtas de admisión y adscripción o bien convertirse en un mecanismo de control político.

Consecuencias Negativas (Riesgos)

  • Pérdida de Contrapeso: El SPAUAZ podría volver a ser visto como una «oficialía de partes» de la Rectoría, debilitando la fiscalización de los 4,100 millones de pesos que la universidad debe en seguridad social.
  • Precarización Silenciosa: Sin una voz crítica en la dirigencia, temas como los salarios por debajo del mínimo o la falta de retabulación podrían quedar en segundo plano frente a los intereses políticos de la administración central.
  • Desmotivación de la Disidencia: La pluralidad interna del sindicato podría verse mermada, regresando a un modelo de «charrismo» donde las decisiones importantes se toman en la oficina del Rector y no en la Asamblea General.

Conclusión

El SPAUAZ se encamina a una elección donde se elegirá entre continuar la confrontación (bajo un liderazgo crítico pero judicializado) o retornar a la cooperación institucional (bajo el ala del Rector Ángel Román). La tendencia apunta a lo segundo, no necesariamente por convicción plena de los docentes, sino por un agotamiento del conflicto y la búsqueda de beneficios laborales inmediatos que solo la Rectoría puede autorizar.

Por que el cambio 

El cambio de rumbo en el SPAUAZ hacia una postura de mayor cercanía con la Rectoría no es casual; es el resultado de una estrategia política coordinada, errores tácticos de la actual dirigencia y el ascenso de un grupo que ha sabido capitalizar el descontento.

Aquí los personajes y acontecimientos clave que explican este giro:

Personajes Fundamentales

1. Ángel Román Gutiérrez (El Eje del Poder)

El actual Rector es el arquitecto del nuevo rumbo. A diferencia de rectores anteriores que chocaban frontalmente con el sindicato, Román ha utilizado una estrategia de «diálogo de unidad» y mesas técnicas de trabajo. Su victoria en la Rectoría (2025) frente a Jenny González fue el primer paso para desmantelar la fuerza política del actual grupo sindical, demostrando que la estructura institucional sigue siendo más fuerte que la insurgencia gremial.

2. Los «Alfiles» de la Administración Central

Para que el sindicato gire hacia la Rectoría, ha sido vital el papel de los funcionarios que operan los temas que más interesan a los docentes:

  • Raúl Federico García Pérez (Coordinador de Personal): Pieza clave en la asignación de cargas de trabajo y resolución de casos individuales, áreas donde el sindicato ha perdido terreno por falta de acuerdos.
  • Lorena Jiménez Sandoval (Secretaria General de la UAZ): Encargada de la política interna y de mantener los puentes con los grupos opositores a Jenny González dentro del SPAUAZ.

3. La Oposición Interna (Grupos Disidentes)

Docentes que se sintieron excluidos por la actual dirigencia han sido el motor del cambio. Personajes que denunciaron la exclusión de más de 500 maestros del padrón y la falta de transparencia en la compra del edificio del SPAUAZ han servido como portavoces del descontento, alineándose naturalmente con la visión de la Rectoría para «estabilizar» el sindicato.

Acontecimientos Críticos del Cambio

1. La Vinculación a Proceso de Jenny González (Mayo 2025)

Este es, quizás, el evento más determinante. La acusación de administración fraudulenta por la compra del inmueble ex-Súper ISSSTE (32 millones de pesos) sin el aval de la Asamblea General fracturó la autoridad moral de la dirigencia. La Rectoría ha aprovechado este desgaste para presentarse como la opción «legalista» y «transparente».

2. La Elección a Rectoría de 2025

El hecho de que Jenny González contendiera por la Rectoría siendo líder sindical fue visto por muchos como un error táctico. Su derrota no solo la dejó fuera de la administración central, sino que debilitó su posición en el sindicato, al interpretarse que el SPAUAZ fue usado como un «trampolín político» fallido.

3. El Estancamiento de las Cargas de Trabajo (2026)

La falta de acuerdos en las mesas de negociación sobre cargas de trabajo y casos individuales ha generado una percepción de ineficacia. Cuando el sindicato no puede resolver el horario o la base de un profesor por estar en conflicto con el Rector, el docente tiende a buscar una dirigencia que sí tenga interlocución directa y efectiva con el patrón.

4. La Promesa de «Gestión de Recursos Federales»

Ángel Román ha vinculado la resolución de la crisis financiera (deuda de 4,100 mdp) a la unidad institucional. El mensaje es claro: si el sindicato colabora y mantiene la paz laboral, es más fácil gestionar recursos ante la Federación y el Estado. Este argumento es muy persuasivo para un gremio que teme por la viabilidad de su jubilación y seguridad social.

Conclusión

El rumbo cambia hacia la Rectoría porque el grupo de Ángel Román logró proyectar la idea de que la confrontación actual es costosa e improductiva, mientras que la colaboración institucional garantiza certeza laboral. Los personajes fundamentales no son solo los que están en el poder, sino aquellos que, desde el interior del sindicato, han decidido que la «resistencia» ya no es sostenible frente a la crisis legal y económica.

La incapacidad de las «viejas guardias» para adaptarsea un nuevo modelo de insurgencia sindical sin repetir los vicios del pasado. La asociación de Jenny González con figuras como Antonio Guzmán, Alfredo Femat y Francisco Javier Domínguez Garay terminó siendo un «abrazo de oso» más que un soporte estructural. 

El Lastre de los «Ex-Rectores» y Líderes Históricos

El problema de figuras como Guzmán Fernández y Domínguez Garay es que cargan con un historial administrativo que la contraparte (la actual Rectoría) supo capitalizar.

  • El estigma de la crisis: Al ser ellos quienes administraron la universidad durante el crecimiento de la deuda histórica, cualquier crítica que Jenny lanzara contra la administración actual era respondida con un: «Ustedes son los que nos dejaron en este hoyo». Esto anuló la narrativa de «renovación» que Jenny González representaba.
  • Femat y la desarticulación: Alfredo Femat, aunque es un operador político astuto, ha visto su influencia erosionada por su enfoque en la política partidista (PT). Su apoyo fue visto por muchos docentes más como un intento de mantener un «coto de poder» que como una lucha genuina por los derechos académicos.

La Falla en Crear una «Nueva Expresión»

Como bien se menciona, el pecado capital fue no poder construir algo nuevo.

  • La Paradoja de la Unidad: Mientras Jenny hablaba de democracia sindical, a su lado estaban los rostros de los últimos 20 años de política universitaria. Para el votante joven o el docente precarizado, esto no parecía una «nueva expresión», sino una reconfiguración de los grupos de poder desplazados intentando regresar a través del sindicato.
  • Falta de propuesta técnica frente a la nómina: La maquinaria institucional (Rectoría) tiene el control del «pan de cada día»: la nómina y las cargas. El grupo que apoyaba a Jenny se enfocó en el discurso político-ideológico, pero no logró articular una contrapropuesta técnica que diera certeza a los maestros frente al poder que el Rector tiene sobre sus horas de clase.

Maquinaria Institucional vs. Coherencia Grupal

La maquinaria de Ángel Román no es necesariamente «sólida» por su carisma, sino por su pragmatismo:

  1. El control del presupuesto: La Rectoría ofrece soluciones inmediatas (aunque sean parciales).
  2. La debilidad del apoyo a Jenny: Al ser una coalición de grupos con intereses distintos (Guzmán, Femat, Garay), la cohesión interna era frágil. Ante el primer signo de presión legal (la vinculación a proceso), esos grupos tendieron a replegarse para proteger sus propios intereses, dejando a la dirigente sindical en una posición de vulnerabilidad aislada.

Conclusión

Jenny González quedó atrapada entre dos fuegos. Por un lado, una Rectoría que usa la nómina como herramienta de disciplina; por el otro, un grupo de «apoyo» compuesto por figuras del pasado que le restaron frescura y legitimidad ante la base que buscaba un cambio real.

El legado de este periodo podría ser la lección de que, en la UAZ, un sindicato no puede ser verdaderamente autónomo si depende del respaldo de ex-administradores, pues estos siempre traerán consigo las facturas de sus propios desaciertos. Cabria preguntarse; ¿Si este sea el fin de la influencia de estos «grupos históricos» en el SPAUAZ, o solo un repliegue estratégico?

La respuesta inmediata se prefigura como que es el fin de la influencia de estos grupos por no saber transitar y adaptarse a los cambio generacionales. 

Por lo tanto es muy probable que estemos presenciando el crepúsculo de su hegemonía, pero no necesariamente su desaparición total. Lo que estamos viendo es una «muerte por obsolescencia» política.

Estos grupos (Universidad y Renacimiento) cometieron el error clásico de las élites, creer que las estructuras de poder que construyeron en los años 90 y 2000 eran eternas. 

Detallemos entonces el  por qué su incapacidad de adaptación generacional los ha convertido en anacronismos.

1. El quiebre del lenguaje político

Figuras como Femat o Domínguez Garay siguen hablando en términos de «lucha de masas», «vanguardia» y «negociación de cúpulas». Sin embargo, el nuevo docente de la UAZ (el «millennial» o el contratado por horas) tiene prioridades distintas:

  • Antes: Se buscaba la pertenencia a un grupo político fuerte para obtener protección.
  • Hoy: El docente busca certeza técnica. Quiere saber por qué no le han pagado el SAR, por qué su carga de trabajo es irregular y cómo va su proceso de seguridad social. Al no transitar de la retórica ideológica a la eficiencia administrativa, estos grupos perdieron el oído de las nuevas generaciones.

2. El relevo generacional fallido

El «pecado» de estos líderes fue no formar cuadros nuevos con autonomía. En lugar de eso:

  • Usaron a figuras jóvenes (como la propia Jenny) como escudos o plataformas, pero sin ceder realmente el control de las decisiones estratégicas.
  • Al final, la base percibió que, aunque la cara era nueva, los hilos los seguían moviendo los mismos personajes de siempre. Esto generó un rechazo natural en un gremio que está cansado de los mismos apellidos.

3. La «Tecnocratización» de la Rectoría

Mientras los grupos históricos se quedaron en la política de café y asamblea, la maquinaria de Ángel Román entendió que el poder hoy se ejerce a través de la gestión de datos y el control de la nómina.

  • La Rectoría se volvió «tecnocrática»: ofrece soluciones (aunque sean parches) a problemas inmediatos.
  • Los grupos de Guzmán y Femat se quedaron en la «denuncia», pero sin la capacidad de ejecutar soluciones, lo que los volvió irrelevantes para el docente que necesita respuestas hoy, no promesas de revolución mañana.

¿Es el fin definitivo?

Se podría decir que es el fin de su etapa como actores protagónicos, pero pasarán a ser actores de reparto.

  1. El repliegue: Se refugiarán en sus pequeños bastiones (unidades académicas específicas o puestos legislativos externos).
  2. La fragmentación: Sin una figura fuerte que los cohesione (ya que Jenny fue vinculada a proceso y desgastada), estos grupos tenderán a canibalizarse entre sí.
  3. El vacío de poder: El riesgo real es que, al desaparecer estos contrapesos históricos, no surja una nueva oposición orgánica y el SPAUAZ se convierta en una dependencia más de la Rectoría por los próximos 10 o 15 años.

En resumen: No supieron leer que el docente actual no quiere un «comandante», sino un gestor profesional. Al intentar imponer su vieja escuela sobre una realidad universitaria tecnificada y en crisis financiera, terminaron por asfixiar el proyecto de Jenny González y, de paso, acelerar su propio retiro político.


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