Emoción y prevención del conflicto (cuenta hasta diez). “El verdadero poder no está en ganar conflictos sino en trascenderlos”.

Diego Varela de León

Uno de los tantos problemas en este mundo diluido y de constantes conflictos en el que vivimos, y que sin duda está causando estragos en nuestras juventudes e incluso en muchas ocasiones también en personas adultas, temas que tienen que ver con emociones manejadas inadecuadamente y conflictos sin resolver, y tanto las emociones como los conflictos son connaturales al ser humano, el problema es saber manejar esas emociones y conflictos de manera adecuada, los seres humanos somos tan distintos unos de los otros, pues cada quien tenemos diferentes intereses y diversas preocupaciones, expectativas, problemas, experiencias, sueños, opiniones, gustos tan diversos y es precisamente parte de lo que nos distingue, nos enriquece y obviamente nos hace distintos unos de los otros, aunque también en muchas ocasiones y para el caso que nos ocupa esas diferencias son fuente de conflicto. A menudo nos descubrimos discutiendo, tratando de llegar a acuerdos o enojándonos por conflictos cotidianos.

Los conflictos y luchas que nos traen la vida moderna ya sea en el trabajo, familiares, con los amigos, violencia y provocaciones en redes sociales, malas interacciones y provocaciones sociales en la calle, y ser arrastrado por la tormenta emocional en una sinrazón perdidos en acusaciones, rencores pasados y heridas acumuladas, donde el tema no es rehuir a los conflictos, en realidad el tema es en la estrategia en el manejo de las emociones para no entrar en conflictos, o bien resolverlos de la mejor manera, y a simple vista pudiera parecer difícil, pero la verdad es más simple de lo que parece, pues quien controla la mente controla el resultado para nunca perder el control, incluso cuando todo se desmorona a tu alrededor.

Y a manera de ejemplo cuando alguien te grita o te desafía agresivamente lo qué sucede dentro de tu cuerpo es que tus músculos se tensan, tu corazón se acelera, el enojo y la ira comienza a subir, y antes de que te des cuenta estás completamente atrapado en una tormenta emocional y esa es la trampa que hay que entender para no ser consumido por las emociones del momento, pues en ese momento se pierden dos cosas cruciales como es el control de ti mismo y de la situación. Y para ganar cualquier confrontación no se trata de fuerza, sino de una distancia emocional, entendiendo esta distancia como la capacidad de identificar y separarse de lo que estas sintiendo, es decir de observar tus emociones internas, sin dejarte llevar por ellas, es decir aprender a observarlas desde arriba como si fuera una nube pasando por el cielo, y el tema es no dejar que la emoción se convierta en ira o miedo, sino simplemente ver, sentir y controlar estas emociones, y obviamente dejarlas pasar, es el acto de no identificarse con la emoción lo que cambia absolutamente todo el resultado y evita caer en la trampa emocional cuando alguien te insulta y te dejas consumir por la ira que termina guiando tus palabras, tus acciones y tus decisiones y te convierten en una marioneta de tus propias emociones.

Y para ello es importante tener en mente en primer término la identificación y control de la emoción, esta diferencia en el lenguaje crea un espacio entre tú y la emoción y es en este espacio donde reside tu poder de elección, aplicar esto cuando sientas emociones fuertes durante cualquier tipo de confrontación incluso una simple conversación, en ese momento has un ejercicio mental, una pausa y dite a ti mismo, noto que estoy sintiendo ira, o noto que estoy sintiendo frustración, este simple acto de etiquetar tu emoción crea un espacio entre tú y la emoción, y con el tiempo ese espacio se expandirá dándote más control, y el secreto no es negar o suprimir lo que sientes, sino no ser controlado por la emoción, y cuando te distancias emocionalmente de la confrontación la tormenta que estaba a punto de suceder dentro de ti comienza a calmarse y es entonces cuando comienzas a tener verdadero poder sobre la situación. En segundo término es la conciencia anticipatoria, pues para mantenerte calmado necesitas saber lo que viene antes de que suceda, este principio de conciencia anticipatoria es la capacidad de percibir los movimientos de la otra persona antes de que siquiera los haga, y no se trata de leer mentes, se trata de reconocer patrones, porque por más complejos que seamos los seres humanos reaccionamos de maneras predecibles cuando estamos bajo presión y la ira, y el enojo siguen caminos repetidos, el miedo limita opciones, la impaciencia revela debilidades, y antes de entrar en confrontación aprende a observar a la otra persona en sus reacciones al estrés del diálogo.

En tercer término, antes de entrar en una conversación difícil detente por treinta segundos y hazte tres preguntas básicas ¿Cuál es el probable estado emocional de la otra persona?, ¿Qué realmente quiere de esta interacción? ¿Cuáles son las reacciones más probables que podría tener esa persona? Y al responder estas preguntas entonces prepara tu cerebro para lo que viene, es decir anticipa aconteceres y esto reduce el impacto de la sorpresa emocional que es lo que a menudo nos desequilibra, y cuando tienes una anticipación tu cuerpo no entra en modo pánico, en cambio se prepara con enfoque y claridad, según algunos psicólogos conductuales con experiencia en negociación de crisis, señalan que antes de cualquier conversación de alto riesgo se debe evaluar el perfil emocional de la otra persona y se revisan comportamientos pasados, lo que permite mapear posibles vías de diálogo, igualmente en investigaciones de la universidad de Stanford que estudia patrones de comportamiento humano explican que cuando se mapean las probables reacciones emocionales de alguien, nuestro cerebro se prepara de una manera completamente diferente, pues la sorpresa es lo que desencadena el pánico, y esto te permite permanecer tranquilo incluso en las situaciones explosivas. En cuarto y último término el ejercicio respiratorio es de suma importancia, pues la respiración es el puente entre el cuerpo y la mente y cuando observas a la otra persona y percibes que siente miedo o ira, lo primero que cambiaba es el ritmo de su respiración la cual se vuelve rápida, corta y desigual, y este desorden respiratorio es el presagio del desequilibrio mental, entonces este principio del sistema respiratorio es una buena estrategia, pues durante las conversaciones acaloradas, quien controla su respiración, controla su estado emocional, porque cuando el cuerpo respira tranquilamente la mente permanece clara incluso en medio del caos, y esto no es solo filosofía antigua, sino que ahora la ciencia moderna lo reconoce, pues cuando respiras lenta y controladamente, activas el sistema nervioso parasimpático, sistema responsable de calmar el cuerpo y restaurar el equilibrio, la respiración controlada es literalmente un interruptor biológico, donde puedes pasar de alerta máxima a la calma en cuestión de segundos, contrario a la respiración rápida que activa el modo lucha o huida, inundando el cerebro con hormonas de estrés que nublan el razonamiento, por ello antes de esos momentos álgidos es importante tomar una respiración consiente inhalando profundamente por la nariz contando hasta cuatro y la sostienes brevemente, para luego exhalar por la boca contando hasta seis, haciendo un par de ciclos que contribuirán a reducir la tensión y aclarar tus pensamientos, además contribuye a poner tu cuerpo y mente en sintonía, creando un momento de calma dentro de la tormenta, esta respiración es como presionar un botón de reinicio interno y es un recordatorio que no importa cuán agitado este el mundo a tu alrededor pues tú tienes el poder de crear paz dentro de ti mismo, lo cual es fundamental para una vida más lucida, más centrada y en armonía.


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