Sin duda las nuevas generaciones tienen y son de características muy distintas en la esfera social, cultural y psicológica, y muchas ocasiones sobre todo los adultos que somos de otras generaciones solemos opinar del antes y el ahora de manera muy ligera, sin entender que nada puede ser como antes y el ahora nunca pudo ser en el pasado, a dichas generaciones se les ha denominado de diversas maneras como Generación Intervellum, Generación Grandiosa, Generación Silenciosa, Baby Boomers, Generacion X, Millennials, Generacion Y, Generacion Z, Centennials y Generacion Alfa, entre otras, y dichas denominaciones se basan en los años de nacimiento y las características culturales asociadas a cada grupo.
Las distintas teorías de la conducta proponen técnicas asertivas de comportamiento que se basan en el principio de que cuando una persona modifica sus actos, también modifica sus actitudes y sus sentimientos además de sus emociones y tanto el comportamiento como la comunicación asertiva facilitan que las personas se sientan más satisfechas consigo mismas y con las demás, La asertividad es una conducta y no una característica de la personalidad ya que es una habilidad en el campo de las habilidades sociales, mientras que las dificultades en la comunicación afectan la personalidad y la capacidad de actuar adecuadamente en el entorno social y la comunicación se refiere tanto a la conducta verbal como no verbal y dentro del contexto social significa interacción o transacción, e incluye todos los símbolos y claves que las personas utilizan para dar y recibir un significado.
Sin duda los adolescentes de hoy son muy distintos a los de otras generaciones y no tendrían por qué ser iguales, y este tema es uno de los tantos que desde casa e inclusive en las instituciones educativas se tienen que atender, pues derivado de una falta de enseñanza básica en temas de comportamiento y comunicación asertiva muchos jóvenes toman caminos no muy propios e inseguros, por no contar con las herramientas suficientes para afrontar el día a día en el ámbito personal y social, aunque igual hay muchos adolescentes que no tienen dificultades especiales en sus comunicaciones pues son personas abiertas francas y muy sociables, pero también existen las y los adolescentes que tienen problemas de retraimiento, timidez, inseguridad, y obviamente para quienes tienen dificultad de comunicación se convierte en un problema de personalidad más serio, y es aquí donde la educación que reciben desde casa apoyada y reforzada en las instituciones educativas constituye un factor de suma importancia, pues desde casa se les enseña a las niñas niños, y adolescentes a comportarse y comunicarse de manera adecuada, además de establecer y mantener relaciones interpersonales asertivas, desarrollar una identidad social y un sentido de pertenencia, y es importante subrayar que ellas y ellos observan modelos de conducta parentales y sociales, y es ahí donde deben ser educados y orientados poniendo límites e igual gratificaciones por comportarse de manera aceptable consigo mismos y con el resto de sus congéneres, por ello conviene considerar que las habilidades de comportamiento y comunicación que se les enseñen a los adolescentes deberán estar enmarcados dentro de un contexto muy amplio de valores, pues la forma que tienen de interactuar con las demás personas es una manifestación en primer lugar de lo que observan en casa, y esto redunda en cómo es, cómo piensa, que valores tiene y su grado de sensibilidad, por lo tanto al actuar sobre comportamiento y comunicación asertiva se actúa sobre lo social, cultural y psicológico de la persona, lo que sin duda mejorara las habilidades de comportamiento y comunicación y ello repercutirá favorablemente en el actuar y estado emocional de las y los adolescentes.

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