MIRIAM SERRANO
AL TIEMPO
Pasan los días, los meses y los años y nomás no se ve cómo ni cuándo Zacatecas saldrá del hoyo en el que se encuentra, estamos en un tiro de mina, peor aún, en un tajo abierto del que no hay manera de ascender, sí, tenemos un estado fallido.
Un día son los maestros, otro día los trabajadores de los servicios de salud, a ellos se suman familiares de pacientes que no son atendidos porque no hay cómo ni con qué atenderlos, y, para no variar, las desapariciones, los secuestros, los cobros de piso son la constante, aunque nos digan que ya se recobró la paz, sí, el eslogan de 2024 porque el actual es el del bienestar, ¿Cuál?, no lo sé.
Y a esto hay que agregarle el desdén que la administración estatal tiene hacia la Ley, “Dios los hace y ellos se juntan”, reza el refrán, tal como sucede actualmente en la Universidad Autónoma de Zacatecas y las acciones del títere de rector interino y su séquito; pues, aunque hay suspensión provisional con relación a la constancia de mayoría de Carlos Acevedo y su planilla blanca, los ganadores para dirigir el Sutsemop, el secretario de gobierno insiste en reunirse con ellos a quienes llama “el nuevo comité ejecutivo”, aunque existan dos juicios de amparo cuyo proceso se encuentra en dos suspensiones provisionales activas, aún no se resuelve el fondo del asunto.
Además, el “apagafuegos” del gobierno dice “reconocer” que este nuevo comité es una representación que sabe velar por los intereses del gremio sin dejar de tender puentes y buscar acuerdos con el gobierno; ¡Bah!, pura verborrea barata, lo que preocupa es la violación constante de la Ley.
Se supone que nuestra sociedad está regida por un estado de derecho y democrático, que lo usan sólo en la retórica porque, la Ley la manipulan a conveniencia; personajes políticos van y vienen, a veces de un color y luego de otro, y todos, realmente todos han abusado de la Ley, pero la 4t y su color guinda no tiene madre, los zacatecanos lo vivimos diariamente.
Lo bueno es, tal como lo dijo Saúl Monreal, que su hermano ya casi se va, faltan poco más de dos años para que suceda, hemos aguantado y un chingo, “Nada es eterno en el mundo”
Lo más grave es, que en el intento de apagar los fuegos encendidos, hacen sendos compromisos y promesas que jamás cumplen, por ello es que los diversos sectores vuelven a tomar las calles y a parar labores, ya que es la única herramienta que tienen a su alcance para ejercer “algo” de presión, porque el diálogo se queda sólo en palabras vacías.
Aguantemos, ya falta menos, el camino es incierto y muchas veces sinuoso, más de dos nos hemos partido la madre en el trayecto, pero la entereza nos obliga a levantarnos y seguir, ya casi se van… AL TIEMPO.

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